Pumpkin Ale, la cerveza de Halloween

Te propongo un juego. Cierra los ojos y piensa en Halloween. ¿Qué tres palabras te vienen a la mente? Quizás disfraz, fiesta y miedo. O calavera, zombie y sangre. Pero seguro que una de las palabras en las que has pensado es calabaza.

Y es que la calabaza está directamente relacionada con esta fiesta, ya que a finales de octubre y principios de noviembre es cuando empezaba la recolección de esta planta. Antiguamente, para la fiesta de Samhain (el origen celta de Hallowen) se ponían velas dentro de las calabazas (y nabos… pero esa es otra historia) para que los muertos reconocieran el camino de vuelta a sus hogares. 

Pero quizás no veas muy claro la relación de esta historia con la cerveza. Pues es simple: hoy os quiero hablar de la cerveza de calabaza, la Pumpkin Ale. Esta es una cerveza perfecta para Halloween, y aunque parezca una invención del marketing para estas fechas, este estilo de cerveza existe desde hace siglos. Os cuento un poco más: 

 Pumpkin Ale, la cerveza de Halloween

Cómo empezó todo

La cerveza de calabaza vino de los colonos ingleses en el siglo XVIII. Durante los primeros años de la colonización, no era fácil conseguir ingredientes de calidad para elaborar cerveza ya sea por escasez o por su elevado coste. Por esta razón, los colonos comenzaron a utilizar alternativas como fuente de azúcares fermentables. Entre las diferentes opciones se encontraban la melaza, el maíz, o algunos frutos como la manzana o la calabaza.

La calabaza pertenece a la familia de las curcubitáceas y su nombre en inglés (pumpkin) deriva de la palabra griega “pepon”, que significa algo así como melón grande. En inglés antiguo se escribía “pumpion” o “pompion”, un término que data de 1550 aproximadamente. La receta más antigua conocida de una “pompion ale” data de 220 años después y en ella constaba como única fuente fermentable la calabaza, no aparecía ningún cereal a diferencia de hoy en día. Así que muchos decían que en aquella época se elaboraba más bien un “vino de calabaza” y no una cerveza de calabaza.

Es decir, en estas primeras Pumpkin Ale la malta era sustituida completamente por la pulpa de la calabaza, y existen evidencias de que también utilizaban especias como canela, clavo o jengibre para condimentarlas, especias que ya eran usadas en la época colonial para la fabricación de otras bebidas alcohólicas y en la repostería.

Pumpkin Ale, la cerveza de Halloween

Además de ser vista como bebida saciante, la cerveza de calabaza era considerada también como un tónico para la salud muy recomendado por los médicos. Era uno de los componentes más populares en una especie de cóctel que mezclaba ron, azúcar moreno y este tipo de cerveza. A pesar de convertirse en un alimento básico durante todo el siglo XVIII, su popularidad comenzó a disminuir a principios del XIX con el mayor acceso a maltas de calidad y el uso de calabaza en la elaboración de cerveza pasó a ser algo de carácter rústico y poco moderno

La primera cerveza Pumpkin Ale elaborada comercialmente vino de Buffalo Bill’s Brewery en Hayward, California, en la década de 1980, la receta se basa en estudios de elaboración de cerveza realizados por George Washington.

La BJCP clasifica las cervezas Pumpkin Ale como una «cerveza de temporada de otoño» y las define además cómo «cervezas que sugieren un clima fresco y la temporada de cosecha de otoño, y pueden incluir calabaza y especias asociadas».

 

¿A qué sabe una Pumkin Ale?

Las Pumpkin Ale actuales son de carácter dulce y recuerdan a un pan de calabaza. Sin embargo, ahora la calabaza no es utilizada en estas cervezas como sustituto de la malta sino que acompaña a los ingredientes habituales de la cerveza, junto a un puñado de especias como canela, nuez moscada, jengibre o vainilla, por lo que resultan aromáticas, dulces y complejas. 

  • El aspecto que muestran las cervezas de calabaza dependerá en gran medida del estilo base elegido para hacer la cerveza con la calabaza, ya que Pumpkin Ale no es un estilo oficialmente de cerveza. En general la elaboran con cervezas maltosas, como las Red y Amber Ale, aunque hay ejemplos de Imperial Stout elaboradas inspirándose en el concepto base de las cervezas de calabaza.
  • Los aromas de calabaza se destacan claramente, ya que estamos hablando del ingrediente principal. Las especias y otros ingredientes a menudo complementan el perfil aromático, es frecuente encontrar notas de canela, nuez moscada y jengibre.
  • El cuerpo de estas cervezas y la sensación que producen en el paladar variarán, dependiendo el estilo de cerveza subyacente y su equilibrio con los ingredientes utilizados. Su sabor está estructurado en torno al dulzor de la malta y la calabaza, que estarán presentes de forma media-alta, aunque la calabaza siempre debe estar por encima en el conjunto, sin alterar la armonía general.

En España también tenemos cervezas de calabaza que surgen principalmente en estas fechas. Una de ellas, entre las muchas que se elaboran, es la Pumpkin Ale de cervezas La Sagra, en Toledo, una cerveza de cuerpo denso y aterciopelado, aroma intenso, dulce y afrutado, está hecha con agua, 100% malta de cebada, calabaza, lúpulos, canela en rama, clavo y levadura. ¿Te llama la atención verdad? La puedes comprar aquí para disfrutar de estos terroríficos días con una buena (y original) cerveza artesana.  ¡Cerveza o trato!

La Sagra Calabaza Pumpkin Ale

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